Crónicas Inti 3: la píldora del día antes
Los participantes de la Ruta Inti experimentaron un subidón en su ánimo mucho antes de llegar a Perú gracias al placer de la imaginación.


Las emociones de un viaje se despiertan mucho antes de que empiece. Posiblemente, las personas que participan en Ruta Inti estuvieran entusiasmadas mucho antes de ser seleccionadas para la expedición. Somos muy felices cuando todo está por hacer y todos los escenarios son posibles. Esto ocurre, por ejemplo, la última semana de junio, antes de que empiece el verdadero verano. Fantasear siempre es más fácil durante las vísperas.
La periodista Tereixa Constenla llamó “píldora del día antes” a esta sensación, la del disfrute antes de que el cronómetro corra en tu contra. Otro ejemplo: una tarde de viernes con tus amigos es eterna. La del sábado, en cambio, sabes que tiene final. Ruta Inti lleva ya varios días caminando a través de Perú, y aunque hemos visto maravilliccwin247.como Cuzco o Machu Picchu, lanzamos en el autobús la siguiente pregunta: ¿Cómo fue la “píldora del día antes” de los ruteros?
“Mis amigos me preguntaban cuando me iba a Perú, y era como el proyecto del año. Tenía que hacer una recuperación, pero en la mente solo tenía Perú”, explica el rutero Aitor Herráez, de Leioa (Bilbao).
“A mí me encantaba la idea de hacer recados, de ir a comprar algo que me faltaba, de pillar los vuelos, preparar todo el viaje”, indica Inés García, de Zaragoza. “Me hice mucha la ilusión, como que será la experiencia de mi vida. He pasado mucho tiempo pensando en la ruta”, dice Lucía Arroyo, de Brenes (Sevilla).
Según un estudio publicado en 2010 en la revista Applied Research in Quality of Life, planificar un viaje puede ser incluso más placentero que hacerlo. “Para la mayoría, el disfrute comienza semanas, incluso meses antes de que realmente comiencen las vacaciones”, señala el estudio.
“Vengo de utilizar el móvil unas seis horas al día, porque es verano. Ahora, ni diez minutos al día”, señala Aitor, hombre de palabra, que nos enseña el tiempo de uso de su pantalla: tres minutos al día, de los cuales dos los utilizó en la cámara.
“Había grupos de WhatsApp para coger los vuelos juntos. Uno de Madrid día 18 de julio, otro de Barcelona día 19. Todos estábamos deseando ir”, nos cuenta otra rutera. Ruta Inti suministró la “píldora del día antes” a sus participantes los meses previos a que comenzara la expedición.
Machu Picchu
El debut de los ruteros en Machu Picchu se dio el jueves, muy pronto, a las 5 de la mañana. La expedición, ataviada con las camisetas de la Ruta, ascendió las escalinatas de la montaña, formando una culebra amarilla que serpenteó hasta encontrar las ruinas de una de las maravillas del mundo. Los chicos se desperdigaron a través de la antigua ciudad inca, donde en algún momento de la historia vivió el emperador Pachacútec, genio y figura incluso después de la sepultura.
Varias ciudades y campos de cultivo incas se construyeron en lo alto de las montañas, también en sus laderas. Según el geólogo brasileño Rualdo Menugat, los Incas eligieron sitios con fallas tectónicas para construir edificaciones como el Machu Picchu, pues “se encontraban estratégicamente seguras contra los peligros geológicos como las avalanchas y facilitó el suministro de agua”.Así lo asegura el Instituto Nacional de Investigación en Glaciares y Ecosistemas de Montaña de Perú (Inaigem).
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Si usted quiere viajar por Perú cómodamente, esto es, tren, bus o dervidados, prepare la billetera. De otra forma, prepare las piernas. Los incas tuvieron la tecnología e inteligencia necesaria para levantar construcciones de gran calibre, pero también debieron tener unos cuádriceps de deportista olímpico. Si sus hijos vuelven delgados y fibrados como un ciclista, están despejando sus dudas: han estado en Ruta Inti.
Algunos ruteros, sufridores por placer, se lamentaron por no subir al punto donde se toma la conocida fotografía de Machu Picchu. Parece que los ánimos no decaen, especialmente tras un día de descanso en Aguascalientes, el pueblo que sirve como puerta de entrada a Machu Picchu. Y aunque alguno ha conocido los castigos del mal de altura, no nos alarmemos, que no ha sido nada, la píldora del día antes es tan potente que sigue haciendo efecto en la expedición.
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