Sociedad

Estos son los 9 rasgos comunes de las personas que jamás publican en las redes sociales

Son personas más seguras, más conectadas con la vida real, más concentradas en su trabajo, valoran los momentos privados.

Estos son los 9 rasgos comunes de las personas que jamás publican en las redes sociales
Grok
Laura Martin Sanjuan
Cosecha del 81. Licenciada en Periodismo. Desde 2017 en Diario AS. Si hay un directo, estará tecleando. Sino, estará buscando una entrevista, un destino por descubrir o un personaje al que conocer.
Actualizado a

En la era de la hiperconexión, de la exhibición, de contar para que se sepa, las personas que no publican en redes sociales son la resistencia. Son aquellas que no quieren contar lo que comen, lo que leen, dónde están. Simplemente hacen su vida sin tener que mostrarlo. Porque no quieren.

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Este silencio digital nos da mucha información de los patrones de estas personas, aunque alguno puede variar según el contexto cultural, generacional o personal, incluso el trabajo que realicen, hay rasgos comunes:

  1. Alta valoración de la privacidad: Prefieren mantener su vida personal fuera del ojo público y controlan cuidadosamente quién tiene acceso a su información. Seguramente compartan fotos de dónde están, pero de manera personalizada. Ya sea por seguridad, o por elección, que el técnico de la caldera pueda ver dónde están no es agradable. Ni seguro.
  2. Baja necesidad de validación externa. No sienten la necesidad de recibir “me gusta”, comentarios o aprobación social para sentirse bien consigo mismos. Leen, viajan, comen, bailan, escuchan música... pero no lo cuentan, lo disfrutan. Es una parcela privada que no necesita validación. A nadie le importa lo que hagan, sólo a ellos. Mucho menos a ese compañero de hace una década que siguen teniendo en el móvil y en las redes que un día se abrieron.
  3. Introversión o perfil reservado. Suelen ser personas más introspectivas, que disfrutan de su mundo interior y no sienten la necesidad de compartirlo constantemente. Están felices con ellos mismos, tranquilos, sin necesidad de validación, sin necesidad de contar. Pasar tiempo a solas es una opción. Son esas personas que están contenticcwin247.comiendo solos en un restaurante o en una sala de cine. Personas que no necesitan a nadie para hacer lo que quieren.
  4. Desconfianza hacia las plataformas digitales. Pueden tener preocupaciones sobre el uso de sus datos, la manipulación algorítmica o la seguridad en línea. Sí, algo que tal vez todos deberíamos revisar de vez en cuando los permisos que hemos dado a las diferentes aplicaciones para saber dónde estamos, con quién, qué camino hacemos para ir a por el pan y cuántas horas pasamos en el coche a diario.
  5. Preferencia por la comunicación directa. Prefieren hablar cara a cara, por teléfono o en grupos cerrados como WhatsApp, en lugar de publicar en espacios públicos. Incluso, no quieren contar ciertas cosas por mensajes ni dejarlas escritas. ¿Exceso de seguridad? Tal vez. Pero necesitan controlar esa pequeña parcela y que todo sea boca a oreja.
  6. Enfoque en el presente. Viven más el momento y no sienten la necesidad de documentar o compartir cada experiencia. Van a un concierto y no graban las 25 canciones, las cantan y disfrutan. Acuden a un partido de fútbol, y no graban el himno, lo cantan. Acuden a una manifestación y gritan, no graban. En verdad, a nadie le van a contar de manera pública sus gustos o aficiones. Porque todo eso es información.
  7. Menor interés en tendencias o cultura digital. No se sienten atraídos por los desafíos virales, filtros, hashtags o la cultura de la inmediatez. La vida es otra, la que pasa entre sus manos, la que ven sus ojos. Pueden dejarse llevar por determinadas conversaciones, o por determinadas imágenes, pero nada inmediato ni que tenga que conocer todo el mundo.
  8. Mayor madurez emocional o edad. A menudo, personas mayores o con más experiencia de vida tienden a usar menos las redes sociales para expresarse públicamente. Pero no siempre. A veces son jóvenes que son la revolución en su entorno. O gente que no tiene por qué ser mayor pero que no quiere contar su vida sin más motivo que lanzarlo al mundo.
  9. Temor al juicio o a la exposición. Algunas personas evitan publicar por miedo a ser criticadas, malinterpretadas o simplemente porque no se sienten cómodas exponiéndose. Esa timidez es también una protección de su vida. Hacen lo que les da la gana sin que los ojos de nadie les juzguen. Además, no quieren ni compararse ni lo pretenden. Es su vida, punto, nadie más tiene que saber nada o conocer nada.

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