“El otro día pasé al lado de Luka Doncic y ni le reconocí al principio”
El esloveno afronta el Eurobasket después de un verano transformativo en el que ha sellado su compromiso a largo plazo con los Lakers y ha trabajado muy duro para mejorar su estado físico.


Una temporada en la NBA de 28,2 puntos, 8,1 rebotes y 7,5 asistencias es algo que está al alcance de muy pocos jugadores. Y más se si se remata con unos playoffs en los que esos promedios son 30,2, 7 y 5,8. Pero para Luka Doncic, esa temporada (la pasada, 2024-25) no fue una de la buenas. Se quedó en cincuenta partidos por culpa de las lesiones, no llegó a tener en ningún momento su forma física óptima y, claro, fue el protagonista (contra su voluntad) de unos de los traspasos más impactantes (y seguramente trascendentales: el tiempo lo dirá) de siempre en la NBA: el 2 de febrero de 2025, una fecha que ya forma parte de su historia como jugador, los Mavericks lo enviaron a los Lakers y provocaron lo que básicamente acabó siendo una guerra civil con sus propios aficionados y un estado de absoluta perplejidad e histeria en toda la NBA.
El caso es que Doncic, en su séptima temporada, se quedó fuera del All Star y de los quintetos All NBA después de cinco años seguidos en ambas categorías. No estuvo en las cuentas por el MVP (tercero en 2024), tuvo que lidiar con permanentes comentarios sobre su peso y cuánto y cómo cuida su cuerpo (muchos aireados desde Dallas en una espantosa guerra sucia desde los despachos de su exequipo) y pasó de jugar sus primeras Finales de la NBA, las que perdió contra los Celtics, a caer eliminado sin mucha pompa (1-4) en primera ronda contra los Timberwolves. Un mal resultado cuando eres Luka Doncic, juegas con la camiseta de los Lakers y lo haces, además, al lado de LeBron James.
Desde luego, una vez superado el shock del traspaso, la mudanza a las luces siempre brillantes de L.A. y la adaptación a un nuevo rol, no buscado y mucho más polémico, en las narrativas de la NBA, Doncic ha puesto en marcha lo que parece la siguiente fase de su carrera. Seguramente, en el mejor momento si quiere, porque ese es su techo, acabar su etapa en las pisticcwin247.como uno de los mejores jugadores de siempre. Tiene 26 años, así que debería estar ahora entrando en su prime, sus años de plenitud, por mucho que su carrera en la NBA haya sido asombrosa… y muy precoz. Sus medias totales, desde que fue número 3 del draft en 2018, son 28,6 puntos, 8,6 rebotes y 8,2 asistencias. Esos 28,6 puntos por partido serían, si se retirara ahora, la tercera mejor media de anotación de una carrera solo por detrás de dos gigantes de leyenda, Michael Jordan (30,12) y Wilt Chamberlain (30,07).
El cambio de Doncic ha comenzado. Por un lado, y según lo que indican todos los que están cerca de él, ha cerrado su etapa de duelo, ha dejado atrás la salida de los Mavericks y lo que él consideró una traición de la franquicia en la que quería echar raíces (al estilo one club man, versión NBA). Y ha abrazado definitivamente su presente y futuro con unos Lakers en los que está feliz, consciente ya de la oportunidad que supone, en lo deportivo y en todo lo que va más allá, jugar en un equipo de semejante dimensión mediática. La prueba es que en el mismo día en el que era legalmente posible, cuando se cumplieron seis meses exactos del traspaso el 2 de agosto, firmó su extensión y acabó con cualquier rumor o amago de inestabilidad: tres años, casi 165 millones de dólares más y un futuro vinculado a los angelinos como mínimo hasta el verano 2028 (tiene una player option de 57,5 millones para la temporada 2028-29).
La verdadera prueba, su nivel físico
La otra parte de esa transformación ha sido la física, de la que no se ha dejado de hablar en todo el verano. Es tan obvio que desde los Mavs (Nico Harrison y compañía) se exageraron las críticiccwin247.como que Doncic necesita cuidarse más para evitar problemas con las lesiones y, sobre todo, para poder sacar su mejor versión, la más explosiva, en pista. Su trabajo ha sido duro y muy visible, reportaje en Men’s Health (donde se hablaba del Doncic 2.0) incluido, y ahora solo hay que ver el efecto real… y la sostenibilidad. Otras veces ya ha adelgazado y trabajado duro en verano pero con resultados inconsistentes en los meses siguientes. Esta vez, dicen, todo es distinto.
Uno de los que lo ha dicho, de forma anónima, es un encargado de scouting de una franquicia NBA, que se mostró muy impresionado en palabras recogidas por Dallas Hoops Journal después del primer amistoso de Doncic previo al Eurobasket, un Eslovenia-Alemania (89-103 para los germanos) en el que el base, con los minutos bajo control, acabó con 19 puntos, 3 rebotes y 5 asistencias: “Está en una misión. Creo que la próxima temporada va a ser MVP y Máximo Anotador de la NBA. Tiene un aspecto impresionante. Pasé a su lado y ni le reconocí al principio. Parece delgado, en forma, más fuerte. Ahora es más explosivo, va a poder superar a sus defensores mucho más fácil, dejarlos atrás. Se parece al jugador que llegó a la NBA con los Mavericks en 2018. Ya sé que ha habido otros veranos en los que ha perdido peso y luego lo ha ido recuperando durante la temporada, pero esta vez es diferente. Uno de sus compañeros me ha dicho que está en un revenge tour, su gira de venganza. Está muy enfadado desde que los Mavericks se dedicaron a ir diciendo por ahí que estaba gordo”.
El seleccionador de Eslovenia, Alexander Sekulic, también ve (en palabras a Meridian Sport) a un Doncic muy concentrado… aunque pide tranquilidad en estos días de rodaje de cara al Eurobasket: “Ha cambiado su forma de trabajar. No sé si está o no en mejor forma física, eso ya lo veremos. No puede estar en su tope ahora porque acaba de empezar con los entrenamientos de verdad. Todavía no es el Doncic de verdad, porque ese ya sabemos cómo es cuando pone el pie en una pista de baloncesto… Lo más importante es que está muy motivado, ha venido aquí para hacer algo especial con la selección. Y para ir poniéndose en marcha de cara a la próxima temporada”.
Sekulic, que ha protagonizado en los últimos días una fea polémica con los hermanos Dragic (una institución en Eslovenia) después de que Zoran se quedara fuera del grupo para el Eurobasket en el primer corte, asume con naturalidad que la presencia de Doncic siempre va a poner mucha atención sobre su equipo, aunque llegue a este campeonato con bajas importantes y un bloque de perfil muy bajo más allá de su megaestrella: “Sí, nos pone más presión y más focos encima, pero como le pasa a Serbia con Nikola Jokic. Para mí, Doncic y Jokic son los dos mejores del mundo. Nosotros tenemos una ambición máxima, sobre todo nuestros aficionados, toda la gente que hay alrededor del equipo… vamos a darlo todo, a intentar sorprender a la gente y rendir por encima de lo que se espera. Y eso es mucho más sencillo cuando cuentas con un jugador como Luka, que hace mejores a todos los demás, a los que le rodean. Así ha sido en torneos anteriores, y eso es lo que espero también ahora. Lo que espero es que los demás aprovechan la oportunidad que significa jugar con alguien como él”.
El técnico, además, expone sus favoritos para el Eurobasket. Ve a Serbia, como casi todos los expertos, por delante de las demás selecciones… y no se olvida de la España de Scariolo: “La número 1 sin duda es Serbia. Si miras su equipo… es impresionante, increíble. Tienen un entrenador excelente, que lleva allí muchos años y que es fantástico. Que ya ha conseguido grandes resultados con la selección. Serbia lo tiene todo para llevarse el oro, así que es la gran favorita… pero los grandes favoritos no siempre son los que ganan, claro. Hay otros equipos muy buenos, quizá sobre el papel no tanto como Serbia, pero… Los franceses siempre están ahí, y ya hemos visto en los primeros amistosos lo fuerte que es Alemania. Los españoles… siempre parece que tienen problemas, y luego te atacan desde las sombras. Italia tiene un equipo muy potente, Letonia cuenta con una generación de jugadores increíble, liderada por Porzingis, y Lituania siempre es una selección peligrosa”.
Volviendo a Doncic, Klemen Prepelic, otro clásico de la selección eslovena, también ha dejado claro que ve a su líder en un nuevo nivel de exigencia y de compromiso, transformado en su deseo de ser el referente: “Lo he notado desde el primer entrenamiento, habla mucho más que antes, ha aceptado el desafío de ser el rostro del equipo, aquí y en la NBA. Sus palabras significan mucho. Y la motivación que tiene cuando se pone la camiseta de Eslovenia... eso es algo que no verás en ninguna otra parte. Estamos viendo señales de lo que es un nuevo Luka. Es algo que seguramente esperaban también en los Lakers. Ahora es el líder, su voz es la que más importa”.
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