El verdadero Tour
Llega la montaña tras diez jornadas de tensión. Pogacar, líder virtual con Vingegaard a 1:17. “Serán ellos los que tendrán que atacar”, dice el esloveno.


A las afueras de Toulouse, en un hotel camino al aeropuerto, el UAE de Pogacar llegó la noche del lunes pasadas las 23:00 de la noche. Por eso, ayer por la mañana, salida matinal sin un excesivo madrugar (pasadas las 11:00), reconocimiento del final de la etapa de hoy y, básicamente, activación de piernas. Un respiro tras diez etapas seguidas, algo poco habitual. Tadej Pogacar (26 años) es la estrella del momento, nada nuevo, pero a la espera de verle salir están niños y mayores, gente de todas las edades.
“Tiene hasta arañazos en los brazos de la gente que le agarra para fotos”, dicen desde el UAE a AS sobre el esloveno, al estilo estrella del rock. Lo parece con su maillot arcoíris de campeón del mundo. No es el líder del Tour de manera oficial (está el irlandés Ben Healy tras la fuga de hace dos días), pero sí de manera oficiosa. “Estoy muy feliz de cómo fueron estas diez jornadas. La pena es la baja de Almeida, pero ahora llega nuestro terreno, el de la montaña, así que habrá menos estrés”, dijo el esloveno en unas declaraciones difundidas por su equipo. Después de llegar tan tarde el lunes, la mayor parte de los equipos (incluidos UAE y Visma) no tuvieron eventos con la Prensa durante la jornada de ayer.

“Esta semana será muy decisiva. Mis principales rivales están por detrás, así que serán ellos los que tendrán que atacar”, añadió el triple campeón del Tour. Quedaron atrás las diez primeras etapas que la mayor parte del pelotón denominaba “de supervivencia”, tan temidas y que sí se llevó a alguno por el camino, como el citado Almeida, pero esta vez sí llega el Tour de verdad, llega la montaña. Hoy puede que Healy disfrute un día más el amarillo, pero mañana, el viernes y el sábado se verán todas las cartas sobre la mesa. Por fin.
El tríptico de los Pirineos arrancará con una etapa de 180 kilómetros entre Auch y la llegada en alto a Hautacam (buenos recuerdos para Vingegaard en 2022) en una jornada con casi 4.000 metros de desnivel. El Col du Soulor y el Col des Bordères servirán para endurecer. El viernes, cronoescalada de 10,9 kilómetros entre Loudenvielle y Peyragudes, y el sábado, una de las etapas más duras de este Tour de Francia con un recorrido de 177,8 kilómetros entre Pau y la subida final a Superbagnères, en Luchon, con casi 5.000 metros de desnivel positivo estando el Tourmalet incluido en el menú del día.
Mientras, el Visma espera sacar a relucir su plan, tan comentado, que pasa por derrotar a Pogacar a través de la fuerza en equipo. La teoría parece sencilla, la práctica está por ver. Intención hay. De hecho, el danés tiene todavía a Evenepoel por delante en la general, aunque Jonas sí demostró ser, junto a Pogacar, los dos más fuertes. La crono le lastró (1:17 hay ahora entre ambos). Empieza otro Tour.
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