Surf

Josh Ku: “Si muero, que por lo menos se sepa qué pasó”

El surfista australiano casi muere al intentar cruzar de Ulus a G-Land en hidrofoil tras perder el barco de seguridad en pleno Estrecho de Bali.

Josh Ku con una gorra y sonriendo
Josh Ku
Marc Fontrodona
Nació en Barcelona en 1989. Se licenció en Periodismo por la Universitat Autònoma de Barcelona. Es el responsable editorial de AS Acción, el vertical de action sports del diario AS creado en 2016. Especialista y practicante de muchas de estas disciplinas, lleva contando historias de action sports desde hace más de una década.
Actualizado a

En un intento por cruzar de Uluwatu a G-Land en hidrofoil, el surfista de Maroubra, Josh Ku, vivió uno de los momentos más críticos de su vida tras perder el barco de seguridad en medio del Estrecho de Bali. “Pensé que iba a ser otra p*ta historia de Elliot”, admitió Ku, refiriéndose a su amigo Elliot Foote, perdido en otra travesía en Indonesia el año pasado. En plena soledad oceánica, con Java aún sin aparecer en el horizonte y sin radio ni comida, Ku grabó un mensaje en su móvil ante el temor de no regresar. “Si alguien me encuentra muerto, al menos sabrán qué pasó”, explicó.

La travesía, de 90 kilómetros en condiciones bravas, superaba con creces sus misiones anteriores de foiling, como Maroubra-Wollongong (60 km). “Entré en modo supervivencia. Sin pánico, sin estrés, solo eficiencia”, señaló. Tras ver desaparecer al barco que debía escoltarlo, Ku siguió adelante con apenas un litro de agua en la mochila y confiando en su intuición para encontrar Java. Horas después, y ya con la costa a la vista, el barco apareció de nuevo tras haber quedado atrapado con un tronco que bloqueó sus motores.

El momento de alivio llegó cuando el swell se ordenó al acercarse a G-Land, permitiéndole surfear olas mientras concluía su travesía. “Cuando llegué y cogí una bomba que conectó desde Kings hasta Money Trees, la gente en el agua debía pensar: ‘¿De dónde salió este tipo?’”, recordó entre risas.

Noticias relacionadas

La experiencia reforzó la confianza de Ku en sus capacidades, aunque reconoció la necesidad de mayor preparación: “Podría haber tenido una radio, un localizador, comida… la próxima vez seré más inteligente”. Tras la odisea, disfrutó de G-Land en calma, sin multitudes, recordando por qué el foiling le devolvió el placer de deslizarse en soledad.

¡Tus opiniones importan! Comenta en los artículos, y suscríbete gratis a nuestra newsletter, a las alertas informativas en la App o el canal de . ¿Buscas licenciar contenido? Haz clic

Etiquetado en:

Comentarios
Normas

Rellene su nombre y apellidos para comentar

Te recomendamos en Surf