Surf

Un surfista se enfrenta a un tiburón para salvar a otro surfista

Jacob Atchison se enfrentó al tiburón para rescatar a un adolescente herido y luego contener la hemorragia en aguas de Nueva Gales del Sur (Australia).

Ataque de tiburón en Cabarita Beach, Australia
YouTube
Marc Fontrodona
Nació en Barcelona en 1989. Se licenció en Periodismo por la Universitat Autònoma de Barcelona. Es el responsable editorial de AS Acción, el vertical de action sports del diario AS creado en 2016. Especialista y practicante de muchas de estas disciplinas, lleva contando historias de action sports desde hace más de una década.
Actualizado a

El pasado domingo, Cabarita Beach, en el norte de Nueva Gales del Sur, fue escenario de un rescate que pudo terminar en tragedia. Un surfista de 18 años, Jacob Atchison, decidió remar hacia el peligro al escuchar gritos y ver la turbulencia en el agua, donde un adolescente de 16 años estaba siendo arrastrado por un escualo y más concretamente -y presuntamente- un tiburón toro de unos 2,5 metros.

Atchison relató que, al acercarse, se sintió “enfurecido” con el tiburón mientras lanzaba golpes y patadas, logrando que el depredador se apartara para poder sacar al joven del agua. “No iba a dejar que ese chico se hundiera”, explicó, reconociendo que hizo contacto con el tiburón antes de poder arrastrar al herido hacia aguas menos profundas.

En la orilla, otro surfista brasileño, Thiago Collel, se sumó al rescate. Collel describió la gravedad de las heridas: “Su bíceps estaba destrozado, se veían los músculos y el hueso. Había sangre por todas partes”. Pese a las lesiones en el brazo derecho, la muñeca y la pierna, el joven logró mantenerse consciente mientras Atchison y otros surfistas controlaban la hemorragia usando un leash como torniquete antes de que los servicios de emergencia llegaran al lugar.

El adolescente fue trasladado en helicóptero al Hospital Universitario de Gold Coast, donde permanece en estado grave pero estable. Testigos afirmaron que la aleta del tiburón siguió rondando la zona incluso después del ataque, en un episodio que refleja la tensión de estas aguas durante la temporada de migración de ballenas, que atrae a grandes tiburones a la costa este australiana.

Noticias relacionadas

Atchison, quien estaba enseñando a un amigo a surfear en ese momento, resumió el momento con serenidad: “Fue un milagro que ese tiburón no nos comiera a los dos”.

¡Tus opiniones importan! Comenta en los artículos, y suscríbete gratis a nuestra newsletter, a las alertas informativas en la App o el canal de . ¿Buscas licenciar contenido? Haz clic

Etiquetado en:

Comentarios
Normas

Rellene su nombre y apellidos para comentar

Te recomendamos en Surf