El Gamper y los palcos VIP: una urgencia para el 1:1 en el Barça
LaLiga invalidó el ingreso de los 100 millones de euros porque los palcos VIP vendidos aún no estaban activos. El Barça quiere presentarlos en agosto porque de lo contrario no podría estrenarlos hasta la cuarta jornada de Liga, ya en septiembre.


LaLiga invalidó en abril el ingreso de los 100 millones de euros porque los palcos VIP vendidos aún no estaban activos y no eran un ingreso real. El Barça quiere presentarlos en agosto porque de lo contrario no podría estrenarlos hasta la cuarta jornada de Liga.
La campaña “Tornem a casa, vibrem” que anuncia el regreso del Barça al Camp Nou el 10 de agosto con motivo del trofeo Joan Gamper, es algo más que una fiesta por volver al hogar. Es una urgencia económica. Hace unos meses, LaLiga sacó al club azulgrana de la regla 1:1 al invalidar los 100 millones de euros que el club azulgrana había estimado por la explotación durante 30 años de 475 asientos VIP del nuevo Spotify Camp Nou a Fortia Advisor Limited (30 millones) y New Era Visionary Group (70 millones). La razón fue sencilla. La auditora, Crowe, no daba luz verde a la operación porque esos palcos, colocados en su gran mayoría en las primeras filas de la primera gradería de Tribuna, no estaban terminados físicamente y no se les había dado uso. Básicamente, no eran un ingreso real sino una entelequia.
El Barça necesita que Crowe Global y LaLiga den luz verde definitiva a la operación y, para eso, nada mejor que plasmar que los palcos ya están activos. Por eso, sea con un aforo de 60.000 espectadores o sólo con la primera gradería, al club azulgrana le interesa que el Camp Nou acoja el Gamper y las famosas ‘llotjas VIP’ tengan ya apariencia de normalidad. De hecho, será la única oportunidad que tengan de estrenarlo hasta el mes de septiembre, cuando ya haya cerrado el mercado, ya que el Barça disputará fuera de casa las tres primeras jornadas de Liga.

Este escenario puede explicar bien el contexto de los últimos días, en los que el Barça anunció hace una semana su regreso a casa en una espectacular campaña de publicidad sin que el Ayuntamiento hubiese recibido la petición de permisos por parte de la entidad azulgrana. La primera teniente de alcalde del Ayuntamiento de Barcelona, Laia Bonet, frenó la euforia. “Para que eso sea posible (el Gamper en el Camp Nou) hace falta una licencia de primera ocupación, que requiere que se hayan acabado las obras de la primera fase, que quiere decir la gradería 1 y 2. Necesitamos el tiempo para comprobar, una vez se hayan acabado las obras, que efectivamente el estadio está en condiciones de recibir al público en este espacio en el que se habrían acabado las obras y hoy todavía no se han acabado. Antes, sería faltar al rigor por nuestra parte y no lo podemos hacer”. Un par de días después, el alcalde Jaume Collboni se manifestó en la misma línea: “Nosotros haremos como con cualquier otra obra. Nos han de pedir licencia de apertura; y luego el Ayuntamiento hacer la inspección, especialmente desde el ámbito de la seguridad, para ver si todo está correcto. Que yo sepa, aún no se ha dado esta petición”.
El Barça aún tiene tiempo, pero no puede fallar porque, fiscalizado como está por LaLiga, presionada a su vez por el Athletic por el caso Nico Williams, necesita que esos palcos, que están en la primera gradería, tengan una apariencia de realidad en agosto y eso obliga a jugar allí el Gamper.
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