Opinión

El Atlético cae por triple empate

En fin, que el Atlético se vuelve. Más vacaciones y menos dinero del ambicionado, pues el regreso antes de tiempo detiene el taxímetro en 23 millones.

Julián Álvarez se lleva las manos a la cabeza tras una ocasión fallada.
DANIEL COLE
Alfredo Relaño
Actualizado a

Era de temer. Aunque salvó la honrilla batiendo al Botafogo por 1-0, el gol tardó demasiado en llegar y la meta de tres estuvo siempre demasiado lejana. El Atlético se cae de la competición en la fase de grupos con el triste consuelo de haber conseguido tantos puntos como los dos que pasan, PSG y el Botafogo, vencido por el ‘goal average’ en el que ha pesado como plomo el 4-0 del primer día, ante los franceses. No fue aquel un buen partido del Atlético, pero tampoco como para perder por esa diferencia. Digamos que fue un partido de 3-1. Tengo clavados los ojos en el gol claro que se le fue a Sorloth y el penalti final.

Fue aquel un penalti de VAR, que ya entonces presentimos que podría ser el clavo definitivo en el ataúd del Atlético. El equipo madrileño no ha tenido suerte en nada en este campeonato, desde el sorteo, que le metió en su grupo al campeón de la Champions y al de la Libertadores, hasta el VAR, en el que le salió cruz en aquel penalti y en el de ayer, al borde del descanso, que pudo ser y no fue. En la revisión del pisotón a Julián Alvarez el árbitro mexicano se escapó por la gatera de un empujón previo de Sorloth en la disputa del balón. Jamás veríamos que por un empujón así a cargo de un defensa se señalara un penalti, pero…

Noticias relacionadas

En fin, que el Atlético se vuelve. Más vacaciones y menos dinero del ambicionado, pues el regreso antes de tiempo detiene el taxímetro en 23 millones, sumando caché por participar y las dos victorias. Ayer, en todo caso, hizo lo que pudo, cargando con la iniciativa de un partido unidireccional. El Botafogo, del que ya se sabía que era sólido atrás, se parapetó en la seguridad de que tres goles no se los hace nadie así como así, y soltando contraataques. El Atlético contó, como siempre, con la voluntad de todos y un espléndido Julián Alvarez, pero no le dio. A este partido le cabe aquello del Gallo: lo que no puede ser, no puede ser y además es imposible.

¡Tus opiniones importan! Comenta en los artículos y suscríbete gratis a nuestra newsletter y a las alertas informativas en la App o el canal de . ¿Buscas licenciar contenido? Haz clic

Inicia sesión para seguir leyendo

Sólo con tener una cuenta puedes leer este artículo. Es gratis
Gracias por leer

Etiquetado en:

Te recomendamos en Opinión

Productos recomendados