OPINIÓN

La Davis saluda a Canadá

La subcampeona de 2019, y vigente campeona de la ATP Cup, ya venía llamando a la puerta de la Ensaladera con una emergente pareja: Felix Auger-Aliassime y Denis Shapovalov.

El equipo de Canadá posa con la Ensaladera en la celebración de su primera Copa Davis.
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Juan Gutiérrez
Subdirector de polideportivo. Ha desarrollado toda su carrera en AS desde 1991. Cubrió dos Juegos Olímpicos, siete Mundiales de ciclismo y uno de esquí, 12 veces el Tour y la Vuelta, seis el Giro… En 2007 fue nombrado jefe de Más Deporte, puesto que ocupó hasta 2017, cuando ascendió a subdirector en las áreas de Motor, Baloncesto y Más Deporte.
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Canadá ha entrado en la centenaria historia de la Copa Davis. Y viceversa. El equipo norteamericano inscribió este domingo su inédito nombre en la Ensaladera al lado de otros 15 países, más algún otro que ya no existe, desde su añejo estreno en 1900. Canadá venía llamando a la puerta con una joven pareja que al fin se ha coronado en este 2022: Felix Auger-Aliassime, de 22 años, y Denis Shapovalov, de 23, a los que refuerza el veterano Vasek Pospisil, de 32. Este mismo curso lo abrieron conquistando la ATP Cup, ese plagio efímero de la Davis Cup, allá por enero. Antes, Auger y Shapovalov habían jugado la final de la Davis de 2019, el último título de España, pero aquella vez sucumbieron sin apenas resistencia ante Roberto Bautista y Rafa Nadal, respectivamente. Entonces tenían 19 y 20 años. Y ahí siguen los dos: más maduros, más eficientes, más tenistas. Ahora son ellos los que no han mostrado ni un ápice de debilidad ante Australia. Especialmente, Auger-Aliassime, la indiscutible estrella de este certamen con un pleno de cuatro victorias: tres individuales y un dobles. Felix, que tiene en su equipo técnico a Toni Nadal, ha crecido desde aquella final de Madrid. Ahora es el número uno de Canadá y el sexto del Mundo. De hecho, su ranking era el mejor entre los 39 participantes en Málaga. Y ha hecho valer los galones.

El éxito norteamericano cierra el tercer año de la Davis de Piqué, que en esta edición ha tenido una buena acogida de público, con una media de más de 10.000 personas diarias en las gradas del Martín Carpena, un 21% de nacionalidad extranjera. El torneo no está totalmente asentado, todavía hay demasiadas ausencias notables, pero la alianza con la ATP puede darle un nuevo empujón de futuro… Un futuro al que se ha agarrado esta emergente Canadá. Y en el que también reclama un sitio la España de Carlos Alcaraz, que ya ha recibido una invitación para iniciar la reconquista.

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