Alcaraz: “Tengo claro que no tengo que demostrar nada”
El español insiste en que lleva su vida como cree que es “correcto”, sin pensar “en las expectativas que tiene la gente”.
En un día inusualmente caluroso en Wimbledon, con temperaturas que rondaron los 30 grados, se pegó una buena paliza para preparar su estreno en la edición de 2025, que será el lunes a las 14:30, en la Central (contra el italiano Fabio Fognini). El español tendrá de nuevo el honor, como vigente campeón, de estrenar la pista en el primer día de competición, con la mente puesta en obtener su tercer título consecutivo en el Grand Slam británico. Solo Borg, Sampras, Federer y Djokovic lo han conseguido en Era Open.
“Vengo aquí pensando que tengo muchas ganas de ganar, de levantar el trofeo. Sin pensar en la cantidad de jugadores que lo han hecho tres veces seguidas. Solo quiero estar listo y prepararme de la mejor manera posible, solo para comenzar el torneo con mucha confianza. Y me siento muy confiado en este momento”, dijo sonriendo. Y la mejor manera posible para él fue entrenarse este sábado durante dos horas con Joao Fonseca, el brasileño de 19 años que tiene loca a la ATP, empeñada en promocionarle a toda costa. El set que disputaron, lo ganó el murciano de 22, que afronta su quinta participación en el torneo con las ideas muy claras.
“No tengo que demostrar nada, yo creo que ese es el principal paso, que no tengo que demostrarle nada a nadie. Al final, es mi vida y la llevo como yo pienso que es correcto, como a mí me gustaría. Para mí es la clave, no pensar en lo que diga la gente, en las expectativas que tiene, sino concentrarme en lo que realmente a mí me sienta bien, en lo que necesito, y seguirlo al cien por cien. Yo creo que esa es la mejor manera de demostrar las cosas, siguiendo lo que siente uno mismo y lo que a mí me gusta”.
Los amigos, clave
Rotunda sentencia la de Carlos, que explica que su entorno es clave a la hora de poder aislarse de esas expectativas de las que habla. “Tienen un papel fundamental las personas que tengo alrededor: mis amigos, los que cuando estoy con ellos me hacen olvidarme de todo, de la gente externa. Simplemente, vivo el momento con ellos y yo creo que esa sensación de vez en cuando es muy necesaria. A mí me ha ayudado muchísimo para venir a los torneos, para seguir entrenando, para dar mi mejor versión todos los días”, recalca el de El Palmar, que pasó tres días de vacaciones en Ibiza después de ganar por segunda vez Roland Garros, y antes de prepararse para Queen’s, donde también se alzó con el trofeo por segunda ocasión.
Volviendo a Fonseca, Alcaraz reconoció que deseaba volver “a coincidir con él”. “Desde que él irrumpió en el circuito, no he tenido la oportunidad ni de entrenar ni de jugar con él, y la verdad es que he tenido muchas ganas. Es una persona increíble, ya no como jugador, que lo ha demostrado, sino como persona. Es un muy buen chico y no hemos podido conversar tampoco tanto de temas técnicos, tácticos, más de otras cosas. Pero si él necesita algo, ya sabe que cualquier duda, cualquier ayuda que él sienta que debe preguntarme, yo estoy abierto a ella”. A Carlos le enorgullece que jugadores más jóvenes que él, quieran seguir sus pasos. “Por lo que he conseguido, lo que he hecho y la manera en la que lo he hecho. Eso es bonito”. Y es que, ahora, él es el referente.
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