Scariolo: "Herreros fue un pretexto que venía bien"
Aclaró todas las dudas acerca de su destitución

Sergio Scariolo, cesado como técnico del Real Madrid hace apenas un mes, ha dado por cerrada su etapa madridista para mirar al futuro con un repaso a los tres años que pasó en el banquillo blanco y la seguridad de que el llamado caso Herreros fue "un pretexto que venía bien" para despedirle.
"Aquello fue un pretexto para llevar a cabo un cambio buscado por personas externas al club. Fue algo que vino bien para impulsar una revolución que se ha dirigido desde fuera. Siempre se está sujeto a opiniones de fuera, pero no a las que vienen de gente que no está al tanto de la situación. El club estaba al tanto de todo", indicó el italiano. Scariolo fue rotundo: "Es absolutamente falso que se comunicase la baja a Alberto en el gimnasio; es absolutamente falso que las formas fueran inapropiadas y es absolutamente falso que fuera una decisión personal mía".
Se defiende ante las criticas
"La decisión fue mía desde el punto de vista técnico después de fichar al mejor escolta joven de Europa, Carlos Delfino, porque con Alberto Angulo y Alberto Herreros había que hacerle un sitio. Los dos tenían derecho a una compensación económica y Alberto Angulo encajaba mejor en el proyecto de equipo.
El club había dado el visto bueno al cien por cien y se establecieron las formas, las personas y el sitio para comunicárselo a Alberto", apuntó. El ex técnico blanco siempre ha informado a los jugadores de sus decisiones "en el banquillo de la cancha de entrenamiento" mientras que a Herreros "se le citó en el Bernabeu y eso es un hecho, no una versión".
Momento de mirar adelante
"Es el momento de cerrar la página del Real Madrid y mirar hacia adelante. Ha sido una etapa importante para mi y también para el Real Madrid, que después de muchos años ha vuelto a reecontrarse con las finales y con el título de Liga y ha experimentado un crecimiento organizativo de la sección", declaró el italiano.
Scariolo también reconoció haber vivido "momentos amargos, en especial la última temporada, por la plaga de lesiones en una plantilla que había vuelto a generar ilusión y había logrado batir el récord de asistencia media al Saporta, pero los resultados deportivos no fueron los adecuados".
"El final también ha sido amargo para mi, sobre todo por las formas, aunque hay que reconocer el derecho de los clubes a resolver contratos. En lo personal ha supuesto un enriquecimiento. He aprendido mucho y he mejorado como profesional. He tenido que atender a tantas opiniones que en el futuro tendré una visión más amplia de las situaciones", dijo el preparador transalpino.
Scariolo encontró complicaciones "en cuanto a la política y las relaciones con los medios de comunicación" y ha recalcó que "no se actúa en conciencia cuando se antepone la parte política al bien de un club de baloncesto o se actúa para corresponder a la opinión de uno o más medios".
"He vivido muchas situaciones, los Bosman B, el debate sobre mi duplicidad de cargos, las reacciones a los resultados y la realidad que hay en el Real Madrid, en la que he tenido que luchar día a día por el baloncesto", continuó.
"El Real Madrid sigue siendo un club de fútbol y hasta que no tenga alguien con autoridad y aficionado al baloncesto en un puesto de responsabilidad seguirá viviendo esa lucha en la que yo he gastado tantas energías", afirmó.
El italiano cree que el problema no ha sido su despido, "sino las formas que se han utilizado porque el presidente es quien toma las decisiones, pero en cuanto a plazos, formas, personas involucradas y cómo han actuado, la actuación no responde a la clase y al estilo que debe tener el Real Madrid". "Me ha dolido la forma usada para formalizar mi salida", admitió el italiano, que también analizó el trato recibido en algunos medios de comunicación: "Se han publicado muchas noticias y datos absolutamente inciertos y sin contrastar, pero eso no es una sorpresa en la medida en que no había interés en profundizar y llegar a la verdad, sino en rellenar titulares".
No se mordió la lengua
"Cuando los resultados son negativos lo más fácil es hacer leña del árbol caído. Eso se puede entender, pero me repugna que se haya escrito incluso del color de la piel de algunos jugadores. Es una falta de profesionalidad absoluta, aunque creo que los lectores se habrán dado cuenta", prosiguió el italiano.
El último deseo de Sergio Scariolo es que el club respalde "a todos los profesionales que tanto y tan bien trabajan por la sección" para que no ocurran casos como el de su entrenador ayudante, Angel Jareño, "que se ha enterado del fichaje de otro técnico para cubrir su puesto a través de la prensa".